La alianza de Ford y Geely para reactivar Almussafes ha entrado en el debate político de Estados Unidos. El Departamento de Transporte estadounidense incluyó la fábrica valenciana en una carta dirigida a Ford en la que cuestiona sus vínculos industriales con compañías chinas. La respuesta de la marca ha sido tajante: considera que las críticas contienen errores. A día de hoy, esta advertencia no cambia el calendario conocido para Valencia, pero sí añade un elemento geopolítico a uno de los proyectos más importantes para la fabricación de coches de raíz china en España.
La clave para no quedarse solo con el titular es separar el ruido político de los hechos industriales. El acuerdo Ford-Geely sigue planteando una empresa conjunta para operar Almussafes, con Ford como socio mayoritario. Los primeros nuevos modelos no estaban previstos antes de 2028 y la operación aún depende de las autorizaciones que ya formaban parte del plan.
Qué ha dicho exactamente Estados Unidos
El 8 de septiembre, el Departamento de Transporte de Estados Unidos publicó la carta de su secretario, Sean P. Duffy, al consejero delegado de Ford, Jim Farley. El texto reprocha a la compañía que profundice en su relación con tecnología y fabricantes chinos. Entre los casos citados aparece de forma expresa la nueva asociación con Geely para fabricar vehículos de bajas y cero emisiones en la planta de Valencia.
La administración estadounidense enmarca la crítica en sus preocupaciones de seguridad nacional y en su intención de reforzar la producción dentro de EE. UU. Es importante no convertir esa posición en algo que el documento no dice: no anuncia sanciones contra Almussafes, no invalida el acuerdo español y no comunica una medida de la Unión Europea contra Geely o Ford.
Para quien siga el mercado español, el interés está en que Washington ya no habla solo de baterías o de coches importados de China. Ahora señala también una inversión industrial en territorio europeo. Eso ilustra hasta qué punto la capacidad de fabricación china se ha convertido en un asunto estratégico, incluso cuando el producto final vaya destinado al mercado europeo.
La respuesta de Ford y el estado del proyecto valenciano
Ford rechazó después la carta y sostuvo que incluye errores de hecho, según informó EFE al recoger la respuesta de la compañía. La empresa defendió su contribución a la industria estadounidense, aunque su comunicado no anunció ningún cambio concreto sobre la alianza de Almussafes.
El plan que se presentó en julio sigue siendo el punto de partida. Geely tendría el 34% de la sociedad conjunta y Ford el 66%. La nueva estructura está prevista para iniciar operaciones en la primera mitad de 2027, condicionada a las aprobaciones regulatorias, y la fábrica aspira a ensamblar cinco vehículos desde 2028. Dos serían de Geely y habría un modelo desarrollado conjuntamente, según el anuncio original.
Almussafes necesita volumen. Actualmente su actividad depende sobre todo del Kuga y la alianza se presentó como una vía para utilizar mejor una planta con mucha más capacidad de la que está aprovechando. Por eso, una carta desde Washington genera titulares, pero no equivale por sí sola a la cancelación de un proyecto industrial que se negocia y se regula en España y Europa.
Por qué Geely es relevante para los coches chinos en España
Geely no es una marca aislada en el mapa europeo. El grupo controla marcas conocidas como Volvo, Polestar, Zeekr o Lotus y ya vende directamente en nuestro país. En nuestra guía de Geely España repasamos la gama actual, encabezada por el E5 eléctrico y el Starray EM-i híbrido enchufable.
La fabricación valenciana sería distinta de importar un modelo completo desde China. Si llega a materializarse, acercaría producción, proveedores y empleo al mercado al que se destinan los coches. También podría cambiar el encaje de futuros modelos ante los aranceles europeos a los eléctricos fabricados en China, un asunto que explicamos en nuestro análisis sobre la fábrica de Geely en Almussafes.
España ya está atrayendo otros proyectos vinculados a fabricantes asiáticos. Chery y Ebro trabajan en Barcelona, CATL levanta una gigafactoría en Zaragoza junto a Stellantis y Leapmotor tiene planes industriales con este grupo. Puedes ver el contexto completo en nuestra guía de fábricas de coches chinos en España. La discusión sobre Ford y Geely llega, por tanto, en plena carrera por decidir dónde se diseñan, montan y abastecen los eléctricos europeos.
Qué debe vigilar quien está pensando en comprar
Para un comprador de un Geely, Volvo, Zeekr o cualquier otro coche chino, esta noticia no modifica hoy un precio, una garantía ni una fecha de entrega. Tampoco convierte los modelos de Geely vendidos ahora en coches fabricados en Valencia: los primeros vehículos de ese proyecto no están programados hasta 2028.
Lo que sí conviene seguir es si aparecen decisiones regulatorias reales en la Unión Europea, cambios formales en el calendario de Ford o nuevos detalles de los modelos que se ensamblarán allí. Sin uno de esos tres hechos, la advertencia estadounidense debe leerse como presión política, no como una alteración de las condiciones de compra en España.
Preguntas frecuentes sobre la advertencia de EE. UU. a Ford y Geely
¿Se ha paralizado la fábrica de Geely en Almussafes?
No. La carta del Departamento de Transporte de Estados Unidos cuestiona la alianza, pero no anuncia la suspensión del proyecto. Ford tampoco ha comunicado un cambio en el calendario industrial conocido.
¿Cuándo se fabricarían coches de Geely en Valencia?
El anuncio de julio sitúa la actividad de la sociedad conjunta en 2027 y los primeros nuevos vehículos desde 2028, siempre sujetos a las aprobaciones regulatorias previstas.
¿Afecta esto a los coches Geely que ya se venden en España?
No de forma directa. No hay una modificación anunciada de precios, garantías, homologaciones o entregas. Los modelos actuales continúan llegando a España desde sus centros de producción vigentes.
Un aviso político, no un frenazo industrial
La advertencia de EE. UU. a la alianza Ford-Geely es una señal de que la pugna tecnológica con China también alcanza a las fábricas europeas. Pero la información disponible no respalda hablar de un bloqueo de Almussafes. Si buscas un coche chino hoy, mira la oferta, el servicio posventa y la ayuda pública aplicable; si sigues la industria, vigila las autorizaciones y el calendario de 2027-2028. Ahí estará la noticia de verdad.